2011-05-07

El 'Consenso de Acemi': el acuerdo de las EPS para negar servicios de salud

por Juanita Leòn (La silla Vacìa)

 

Desde hace unos años, las quejas contra las EPS van en aumento. La Defensoría demostró que niegan consistentemente procedimientos y medicamentos incluidos en el POS; el Ministerio de Protección Social alertó que los recobros desmesurados de las EPS al Fosyga tienen quebrado al sistema y el senador Robledo denunció que las EPS de Saludcoop sobrefacturaron medicamentos en sus informes al Ministerio de Protección. Pero una  investigación que acaba de publicar la Superintendencia de Industria y Comercio supera todo lo anterior.
Durante más de tres años, la Delegatura para la Protección de la Competencia recogió decenas de testimonios, analizó correos cruzados entre las EPS y Acemi, actas internas del gremio, estadísticas del sector y realizó visitas a las EPS. Y la conclusión de esta detallada investigación a cargo del superintendente delegado Pablo Márquez es que las EPS afiliadas a Acemi realizaron acuerdos para negar de manera concertada y deliberada servicios de salud a las que estaban obligadas; intercambiaron información con sus competidores con el fin de fijar de manera indirecta el precio del servicio de aseguramiento en salud o UPC; y siguieron instrucciones de Acemi para falsear la información suministrada al Ministerio.
Estos acuerdos, según el Superintendente Delegado, violan las normas de competencia que protegen el libre mercado y que buscan que las EPS compitan entre sí para ofrecerle a sus afiliados (que les transfieren el 12,5 por ciento de su salario mensual) un mejor servicio.
La Silla Vacía llamó a Acemi para escuchar la versión sobre el informe de su presidente Juan Manuel Díaz Granados, también investigado, pero la jefe de prensa dijo que por ahora la Asociación no se referirá públicamente a la investigación. Le harán sus descargos al Superintendente José Miguel de la Calle, quien tendrá que decidir si acoge la recomendación de su delegado de imponerle la multa máxima a estas EPS de mil millones de pesos a cada una y también a Acemi. Y una menor de 300 salarios mínimos para los representantes legales de estas empresas.
Pero más allá de las multas, Acemi y las EPS afiliadas Coomeva, Colmedica, Famisanar, Salud Total, Susalud, Saludcoop, Cruz Blanca, Cafesalud, Eps Sanitas, Ecoopsos, Compensar, Comfenalco Antioquia y Valle y Humana Vivir le deben una explicación a sus afiliados porque esto fue lo que encontró el delegado:

1. Las EPS acordaron con ACEMI una estrategia para negar servicios

En reuniones con Acemi sostenidas entre 2006 y 2009, las EPS de manera concertada y deliberada unificaron criterios para negar servicios que estaban incluidos en el Plan Obligatorio de Salud (POS) y que, por lo tanto, estaban obligadas a cubrir. Para ello definieron en conjunto qué debía ser considerado POS y qué tratamientos y medicamentos debían ser considerados No-POS.
En la defensa que aparece en el informe, las EPS han dicho que el POS tiene unas ‘zonas grises’, en las que no es claro si el Plan cubre o no ciertos medicamentos y tratamientos y que las reuniones fueron para hacer una clarificación que el Gobierno nunca ha logrado hacer. Frente a esto, el Superintendente Delegado responde: “Hay debate sobre si en efecto hay ‘zona gris’ en el POS. Lo reprochable es que las EPS en consenso determinen cuál ha de ser la interpretación correcta y no compitan ofreciendo un POS que incluya más prestaciones de las mínimas”.
En un correo electrónico enviado por Sandra Marcela Camacho, Directora Médica de Acemi a la lista de EPS afiliadas, con asunto “Compromiso costeo insumos y depósitos médicos procedimientos POS”, del 30 de mayo de 2007, adjuntan esta tabla con un extenso listado de servicios de salud que las EPS acordaron no cubrir de acuerdo a un ‘Consenso Acemi’ como se indica a continuación:
Por medio de la presente, les estoy enviando la lista de los procedimientos POS que más frecuentemente requieren insumos, dispositivos médicos o prótesis que las EPS consideran que no están en el POS( existen otras que el consenso de EPS considera que está en el POS)
Adjunto igualmente la propuesta de definiciones para aclarar el artículo12, fruto del trabajo de la sEPS y al cual se llegó por consenso.”
Esta es la gráfica que adjuntan:


Como se aprecia en esa tabla, antes del ‘consenso’, las EPS diferían en sus criterios respecto qué estaba incluido en el POS. Por ejemplo, tres de las 10 EPS financiaban la craneoplastia con acrilico, que es el procedimiento para reconstruir la bóveda craneal después de extraer un tumor cerebral. O dos de las diez incluían dentro de su POS la implantación percutánea de electródos de neuroestimulación epidural o intradural. Después del ‘consenso’ articulado por Acemi, las diez negaban el pago de ese servicio a sus afiliados, que entonces tenían que recurrir a la tutela para que las EPS lo recobraran vía el Fosyga. Los recursos del Fosyga salen de los impuestos del contribuyentes y no de las EPS.
Luego de que Acemi solicitó y recopiló información de todas sus afiliadas sobre los servicios, costos, número de casos y frecuencia con el que eran suministrados los servicios que cada EPS consideraba excluidos del POS, circuló esa información entre todas, un procedimiento sospechoso desde el punto de vista de la competencia de mercados.
Así se explica en el acta 006 del Comité Médico de Acemi, del 27 de agosto de 2007, encontrada por la Superintendencia en su primera visita de inspección:
“Acemi solicita que se haga una reunión en la cual se presenten las definiciones del artículo 12 concertadas y aprobadas de forma unánime durante la reunión del comité médico, con el fin de que cada una de las EPS examine a su interior el impacto económico en términos de recobros y el impacto de la UPC a futuro con la implementación de este acuerdo”
El caso de la válvula de Hakim se debe tener en cuenta las definiciones arriba contenidas en el sentido de que si la definición dice que la exclusión es válida, este elemento se debe excluir. Sin embargo dentro de la reunión, del próximo 3 de agosto se decidirá en consenso la exclusión o no de la válvula como parte de los contenidos POS."
En esa reunión, decidieron incluir en el POS la válvula de Hakim, que la tienen que usar los pacientes con hidrocefalia. Pero se excluyeron cientos de procedimientos que algunas EPS sí prestaban hasta ese momento a sus usuarios.
La Superintendencia encontró además que, aunque en 2002 el Ministerio de Protección Social informó a las EPS los criterios con los cuales debían interpretar correctametne la aplicación del artículo 12 sobre lo que cubre el POS, las EPS decidieron ignorarlo de manera deliberada.
En acta 006 del Comité Médico de Acemi del 1 de agosto de 2007 se deja plasmada la preocupación porque la imagen de las EPS se deteriora cada vez más por la supuesta no cobertura del POS, pero en cambio de debatir cómo cumplir con la cobertura esperada, ACEMI les propone a sus afiliadas este ‘Flujograma POS” para que sirva de guía para que como dice el acta “la posición oficial del gremio sea unificada y entendida por cada una de las EPS, para que la sostengan en el ámbito de las reuniones con externos y para que al interior de sus EPS analicen”.


El flujograma propone siete pasos a seguir por parte de las EPS para decidir si debe prestar el procedimiento como un servicio POS. Una de las preguntas que deben hacerse las EPS -según este consenso- es si el elemento que pide el asegurado es la tecnología media de 1994. Si la respuesta es no, entonces la instrucción acordada en Acemi es que no está incluido en el POS. Es decir, este 'Consenso de Acemi' excluye cualquier tratamiento o innovación lograda en los últimos 15 años. Por este camino, es que las EPS se han abstenido de cubrir los procedimientos y los medicamentos para las enfermedades catastróficas que entonces terminan pagando todos los contribuyentes vía el Fosyga.
Además de este flujograma-guía, las EPS coordinadas por Acemi “adoptaron posiciones conjuntas que afectan el claro entendimiento que el Ministerio le ha dado a los contenidos del POS”, según dice la investigación.
Por ejemplo, la intepretación del Ministerio incluye las prótesis de extremidades parciales o totales dentro del POS o las nuevas tecnologías, y Acemi las excluye de su ‘consenso’. Y no es porque ignore las directrices del ministerio, porque le mandan a sus afiliados en un cuadrito lo que ha dicho el Ministerio y lo que ellos van a acordar y las dos interpretaciones no empatan.

 

El impacto en el mercado

El resultado de este acuerdo tuvo un impacto claro en el mercado. En este ‘Consenso de Acemi’, la Superintendencia encontró una explicación fuerte para el aumento desmesurado de recobros al Fosyga en los últimos años pues de esta manera cobraban dos veces por lo mismo: vía la UPC, que es la tarifa que paga el Ministerio a cada EPS por afiliado y que debe cubrir todo lo que ofrece el POS, y vía recobros al Fosyga.
La Defensoría del Pueblo en su informe “La tutela y el derecho a la salud” indica que entre 2006 y 2009, en promedio el 57 por ciento de las tutelas en salud solicitadas correspondían a negación de servicios incluidos en el POS. En 2009, el 68,2 por ciento de las solicitudes vía tutelas era para obtener servicios de salud que se encontraban incluidos en el POS.
Como lo muestra la siguiente gráfica, entre 2006 y 2009, los recobros al Fosyga en respuesta a tutelas por negación de servicios por parte de las EPS agremiadas a Acemi superaron los 1,7 billones en 2009, registrando un incremento del 434 por ciento respecto a 2006, cuando se comenzó a gestar el Acuerdo de Acemi.


Lo interesante es que los recobros no crecieron por igual. Mientras las EPS que no están afiliadas a ACEMI mantuvieron su porcentaje de recobro estable a lo largo de estos tres años, las afiliadas -que representan el 89 por ciento del mercado- aumentaron en 25 puntos porcentuales su participación en el total de recobros (del 65 por ciento al 90 por ciento) (ver gráfica abajo), lo que le permite a la Superintendencia suponer el resultado del acuerdo anti-competitivo.
El total de los recobros es más que proporcional a la participación de mercado de estas EPS en 2009 y menos que proporcional a 2006. De cualquier modo, el número de afiliados a las EPS en el POS contributivo no creció cuatro veces de 2006 a 2009, ni existe explicación desde el punto de vista epidemiológico que indique que los colombianos se enfermaron más de enfermedades No-Pos de 2006 a 2009.

El ‘Consenso’ también se vio reflejado en los libros contables de las EPS investigadas por la Superintendencia y en la misma estructura del negocio. Mientras en 2006 los recobros representaban el 5,6 por ciento del total de ingresos operaciones de las EPS afiliadas a Acemi, en el 2009 constituían el 18 por ciento de los ingresos operacionales de las mismas.
“Los ingresos vía recobros se han venido constituyendo en una importante fuente adicional de ingresos de las EPS agremiadas en Acemi y en esta medida se han convertido en un incentivo para la negación de los servicios de salud contenidos en el POS”, dice la investigación.

2. Las EPS agremiadas en Acemi acordaron falsear la información

Además del acuerdo para no pagar servicios cubiertos en el POS, la delegatura de la Superintendencia “encontró diversas pruebas que señalan que las EPS-C agremiadas en Acemi realizaron un acuerdo anticompetitivo para intentar ocultar o falsear la información remitida a los entes reguladores, afectando la debida transparencia en el mercado de aseguramiento en salud”, dice el informe.
Acemi solicita información específica a sus agremiados e imparte directrices, recomendaciones e instrucciones sobre el contenido y la forma en la que esta debe ser enviada a las autoridades del sistema. Como prueba de ello, la Superintendencia incluye en su informe el fragmento del correo electrónico denominado “Tarea Acemi: aclaración de la información UPC servicos No Pos- comentarios proyectos de ley cancer-evento” enviado el 7 de noviembre por Sandra Marcela Camacho Rojas, funcionaria de Acemi y que dice:
“Apreciados señores:
1. De acuerdo con lo restablecido por la junta directiva del pasado viernes, les solicito aclarar el reporte realizado al MPS y Acemi en los archivo No Pos (ctc y tut) de acuerdo con las instruccines que se adjuntan. Así mismo les estamos enviando el gasto per cápita calculado a partir de los archivos recibidos, en donde se observa bastante heterogenidad en el indicador de gasto per capita de este rubro, lo cual motiva la presente solicitud…”
Después de leer los cruces de correos entre Acemi y sus afiliadas, la Delegatura de la Superintencia concluye que las instrucciones de Acemi no se limitan a explicarles la debida forma en la que deben presentar la información a los reguladores y al Ministerio, sino que “por el contrario, se evidencia cómo ocultan y falsean la información de cada EPS, pues se hace referencia a presentar información que no coincide con la realidad, información que finalmente se envía a las autoridades del sector. Como da cuenta el correo enviado por el director técnico de salud de la EPS Salud Total a Acemi:
“Nancy, en la parte del cuadro que transcribo, dices que en el informe de UPC al Ministerio no reportamos el valor total de los ctc o tutelas que prestamos, pero lo que entiendo (basado en el proceso que se hizo) es que nosotros sí reportamos la totalidad de lo facturado por ctc y tutelas, independientemente de que la totalidad de este costo se pudiera o no recobrar al fosyga.
Lo que Acemi va a hacer es que va a considerar que no reportamos la totalidad de ctc y tutelas, y a la cifra que presentamos la va a llevar al 100 por ciento, es decir, la va aumentar aún mas. Si aplicamos estos porcentajes a lo que presentamos al Ministerio el resultado sería de más de 5,000 millones de pesos más.
Adicionalmente, en la siguiente parte que transcribo: los valores per cápita que reportamos como pagados son menores que los calculados por Acemi
En resumen, en la primera parte decimos que el valor prestado por ctc y tutelas es aun mayor que el reportamos al Ministerio, pero en la segunda decimos que es menor. Creo que vale la pena revisar esto pues las instrucciones de Acemi tal vez no son muy claras y se prestan a confusión”.
La delegatura considera que “este es un tipo de colaboración indebida que falsea el juego de la libre competencia” y que impide la debida transparencia en el mercado de aseguramiento en salud.


3. Las EPS buscan subir indirectamente la UPC

El objetivo de unificar y falsear la información sobre el costo y la frecuencia de los tratamientos era presionar al alza el valor de la UPC, con el propósito de demostrar al Ministerio y a la CRES que la tarifa que les pagan cada año por afiliado era insuficiente.
Un correo del funcionario de Salud Total muestra, según la Superintendencia, cómo la información es manipulada en beneficio de los intereses de las EPS afiliadas a Acemi, como consecuencia del acuerdo anticompetitivo:
“En este correo el Ministerio ahora está pidiendo la nota técnica del 2006, que es justamente lo que no queríamos enviar, pues la pueden comparar con la que resulta dl estudio de la UPC y se presta para cualquier cosa”
Para fijar la tarifa del UPC, el Ministerio tiene en cuenta las cifras aportadas por cada EPS. Y si estas dicen que los tratamientos y medicamentos que utilizan cuestan más de lo que en realidad pagan -que es precisamente lo que reveló el estudio de la Universidad Nacional para la CRES que ha denunciado el senador Robledo- el Ministerio termina invirtiendo más plata de los contribuyentes en financiar el POS del que realmente se necesita.
“Se verificó que las mallas validadoras, filtros y los diferentes mecanismos de verificación utilizados por los entes reguladores del sistema son insuficientes para confirmar la veracidad de la información reportada por las EPS-C agremiadas en Acemi, mas aun cuando se probó que existe un acuerdo entre las mismas para ocultar y falsear la informacón que se remite a estos entes, impidiendo la debida transparencia den el mercado”, concluye la investigación.
El Superintendente Delegado para la Protección de la Competencia ordenó un dictámen pericial para determinar el costo y el efecto del acuerdo sobre el mercado. Pero todas las EPS, menos cuatro, se negaron a pagarlo, usando estrategias jurídicas, impugnaciones, tutelas, etc. La Superintendencia entonces les inició un trámite por obstruir la investigación y por eso la sanción podría ser mayor.
Esta investigación realizada por un grupo especializado en salud de la Superintendencia de Industria y Comercio -compuesta de abogados y un médico que se creó gracias a un convenio inter-administrativo con la SuperSalud y el Ministerio de Protección- pone de presente unas irregularidades que de ser confirmadas después de los descargos de las EPS son un escándalo de marca mayor porque impactan directamente la vida y la salud de los colombianos.
Nota de la editora: después de publicada la historia, se hicieron unas precisiones sobre el grupo de la Superintendencia de Industria y Comercio que hizo la completa investigación.

2011-05-04

El marketing de las enfermedades: las farmacéuticas crean trastornos para vender sus medicamentos


La oscura unión entre las compañías de marketing y las farmacéuticas resulta en la promoción de enfermedades para todo y para todos y la oferta presta de la solución a estos males muchas veces inventados

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=3iitl6IqSRo
La creación de enfermedades para todo tipo de nimiedades (o conductas naturales que solamente divergen del status quo), especialmente de carácter mental, es una multimillonaria industria en la que las farmacéuticas se alían con las compañías de marketing para promover enfermedades que nacen del desarrollo de un fármaco y no de la existencia de la enfermedad en sí.  El objetivo de las farmacéuticas es tener a toda la población consumiendo fármacos permanentemente bajo la ilusión de estar enfermos –algo que después de estar tomando medicamentos psicotrópicos es fácil de mantener-.
Algunos ejemplos contundentes de como se  fragua este marketing de las enfermedades:
El Paxil fue creado a la par que se empezó a promover el trastorno de ansiedad social, para lo cual una farmacéutica contrató los servicios de una empresa de marketing. El Paxil escaló velozmente el mercado de los antidepresivos.
En el caso de Zoloft, para tratar el estrés post-traumátioc, Pfizer también contrató una firma de marketing, no sólo para promover esta pastilla, para promover la enfermedad.
El trastorno bipolar también sufrió un crecimiento exponencial después de que un científico de Harvard, el Dr. Biederman, clasificó a esta enfermedad como muy común, en estudios financiados por 25 farmacéuticas. Básicamente lo que Biederman hizo fue crear la idea de que la infancia es una enfermedad.
La forma de hacer esto es convenciendo a las personas coumunes que tienen una hasta ahora poco conocida enfermedad, pero que ellos tienen algo para curarlas y su vida será mucho mejor.
La prueba es que desde el desarrollo de los antidepresivos, las personas deprmidas han aumentado en un 1000%. Como en una especie de alquimia donde si no existe el nombre de la enfermedad, o sobre todo el medicamento para curarla, esta no existe.
La ansiedad y la depresión son perfectas para el marketing ya que no tienen muchas veces síntomas completamente identificables y visibles físicamente.

2011-05-03

Reflexiones de Ernesto Sábato sobre la Medicina.


La enorme complejidad de los conocimientos que hemos adquirido desde Aristóteles hasta hoy y que al parecer hace ilusorio el uomo universale del Renacimiento, ha conducido a algo que a la vez es inevitable y catastrófico: el especialista

Un físico que se ocupa de espectrogramas puede ignorar vastas regiones de la física, lo mismo que un químico inorgánico con respecto a la química orgánica. Esto ha sido inevitable, pero no incurramos en esa corriente falacia de tomar lo inevitable como magnífico. Aun en el mismo terreno del mundo material, el mas simple de todos, la especialización condujo a una especie de nueva barbarie, y debemos recordar que la mas grande revolución de la física la hizo un hombre que fue capaz de tomar en consideración los problemas mas generales de la materia en relación con el tiempo y el espacio; Einstein no era un especialista, era un generalista

Con mayor razón esto es válido para aquellos territorios más complejos de la realidad biológica y psicofísica, donde el todo precede a las partes, tal como también vislumbró Aristóteles. El atomismo de la física no funciona ya en estas complejas realidades, y debe ser reemplazado por un organicismo que de prevalencia a la totalidad sobre las parcialidades. Que se requieran los servicios de un especialista en corazón, como se requiere el informe de un encefalógrafo, es inevitable y, en condiciones bien delimitadas por el generalista, de enorme utilidad; pero que se invierta el planteo y se de preminencia al dato del especialista, pertenece ya a la falla filosófica y esencial de una medicina positivista. Una persona es mucho mas que un conjunto de números, de presiones, cantidades de glucosa, radiografías y eritro-sedimentaciones: es un ser complejo, una delicadísima unidad de materia y espíritu, donde todo influye sobre todo, y en el que es inútil, cuando no pernicioso, el informe especializado que no integre el armónico y dificilísimo examen de la estructura.

Dice ilustremente Schopenhauer que hay épocas en que el progreso es reaccionario y la reacción es progresista. Volver atrás en momentos de crisis, es lo más adecuado para retomar las banderas de un genuino progreso. En momentos en que el auge de la especialización y de la cuantificación mediante aparatos parece para muchos el colmo de la maravilla, no es difícil demostrar que constituye uno de los mas agudos peligros que enfrenta la medicina contemporánea. 

Y reclamar al generalista, no es un poco retomar la vieja tradición de aquel clínico de otro tiempo? De aquel hombre que tenía una especie de cualidad rabdomántica para detectar una enfermedad a veces con la sola forma de caminar de un paciente?
De aquel hombre que conocía al enfermo por su nombre y apellido, que estaba al tanto de sus problemas familiares y de sus angustias pecuniarias, de sus manías y amistades, de sus pasiones y esperanzas, de sus ideas políticas y religiosas? 
De aquel hombre que sin mirar un aparato sabía a priori que a Don Rafael Schiaffino lo que le hacía falta no era vigilar su ácido úrico sino, simple pero genialmente, irse por un tiempo al campo y dejar de ver a la suegra?

Muchachos, ya les dije que soy apenas un escritor y, por cierto, no soy médico. Lo que no significa que no sepa nada de medicina, pues se de ella (y por motivos muy similares) lo que un ladrón consetudinario puede saber de la organización policial. He padecido úlcera, reumatismo, gota, colitis, anginas de garganta, bronquitis. Que más, para hablar un poco del asunto?
Y, sobre todo, no se enojen: son opiniones revulsivas, con el sólo ánimo de inclinarlos al análisis y discusión de problemas que a veces parecen ya resueltos.

Fragmentos de una conversación mantenida por Ernesto Sábato con redactores de la Revista Medicina Intensiva. (Ernesto Sábato, La Robotización del hombre y otras páginas). Alrededor del año 1975.


2011-04-28

Premio Nobel de Medicina: Farmacéuticas bloquean fármacos que curan porque no son rentables

El ganador del Premio Nobel Richard J. Roberts denuncia la forma en la que operan las grandes farmacéuticas dentro del sistema capitalista, anteponiendo los beneficios económicos a la salud y deteniendo el avance científico en la cura de enfermedades porque curar no es tan rentable como la cronicidad


Roberts señala que los fármacos que curan no son rentables y por eso no son desarrollados por las farmacéuticas que en cambio si desarrollan medicamentos cronificadores que sean consumidos de forma serializada. Esto, señala Roberts, también hace que algunos fármacos que podrían curar del todo una enfermedad no sean investigados. Y se pregunta hasta que punto es valido que la industria de la salud se riga por los mismos valores y principios que el mercado capitalista, los cuales llegan a aprecerse mucho a los de la mafia. La entrevista originalmente fue publicada por el diario español Vanguardia:



¿La investigación se puede planificar?


- Si yo fuera ministro de Ciencia, buscaría a gente entusiasta con proyectos interesantes; les daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.


- Parece una buena política.


- Se suele creer que, para llegar muy lejos, tienes que apoyar la investigación básica; pero si quieres resultados más inmediatos y rentables, debes apostar por la aplicada…


- ¿Y no es así?


- A menudo, los descubrimientos más rentables se han hecho a partir de preguntas muy básicas. Así nació la gigantesca y billonaria industria biotech estadounidense para la que trabajo.


- ¿Cómo nació?


- La biotecnología surgió cuando gente apasionada se empezó a preguntar si podría clonar genes y empezó a estudiarlos y a intentar purificarlos.

- Toda una aventura.


- Sí, pero nadie esperaba hacerse rico con esas preguntas. Era difícil obtener fondos para investigar las respuestas hasta que Nixon lanzó la guerra contra el cáncer en 1971.

- ¿Fue científicamente productiva?

- Permitió, con una enorme cantidad de fondos públicos, mucha investigación, como la mía, que no servía directamente contra el cáncer, pero fue útil para entender los mecanismos que permiten la vida.


- ¿Qué descubrió usted?


- Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).


- ¿Para qué sirvió?


- Ese descubrimiento permitió entender cómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.

- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?


- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud… Tengo mis reservas.

- Le escucho.


- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

- Explíquese.


- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital…


- Como cualquier otra industria.


- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

- Pero si son rentables, investigarán mejor.


- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.


- Por ejemplo…


- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…


- ¿Y por qué dejan de investigar?


- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino


que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

- Es una grave acusación.


- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y


de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.


- Hay dividendos que matan.


- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.


- ¿Un ejemplo de esos abusos?


- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.




 ¿No me habla usted del Tercer Mundo?


- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina


que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.


- ¿Los políticos no intervienen?


- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.


- De todo habrá.


- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…


Biografía


Richard J. Roberts nació en Derby, Inglaterra, en 1943. Estudió inicialmente Química, posteriormente se traslada a Estados Unidos, donde desarrolla actividad docente en Harvard y en el Cold Spring Harbor Laboratory de Nueva York. Desde 1992 dirige los trabajos de investigación del Biolabs Institute, de Beverly, (Massachusetts).


Obtuvo el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1993, compartido con Phillip A. Sharp, por su trabajo sobre los intrones, fragmentos de ADN que no tiene nada que ver con la información genética. Pudieron describir que la información depositada en un gen no estaba dispuesta de forma continua, sino que se encontraba fraccionada.


Los primeros experimentos los realizaron sobre material genético de virus, particularmente de adenovirus.


Ambos llegaron a la conclusión de que el ARN ha tenido que preceder en la evolución al ADN.





Farmacéuticas pagan millones de dólares al año a doctores para que promuevan sus “medicinas”

Grandes compañías (o mafias) farmacéuticas pagaron 281 millones de dólares en el 2009 a doctores; 384 doctores recibieron más de 100 mil dólares para que promovieran medicamentos en Estados Unidos

La gente de ProPublica ha hecho un excelente trabajo dando a conocer información sobre los pagos de 281 millones de dólares que hicieron grandes compañías farmacéuticas a doctores en el 2009 y en algunos casos en el 2010 para que estos promovieran sus medicamentos. Las cifras sólo incluyen información revelada por siete de las más grandes farmacéuticas en proceso de cumplir con la ley de transparencia Physician Payments Sunshine Act que obligará desde el 2013 a todas las compañías a revelar los pagos que hacen a los doctores en Estados Unidos.

En la base de datos de ProPublica se pueden consultar los nombres de los 384 doctores que recibieron más de 100 dólares de compañías farmaceúticas, en un claro conflicto de interés que trafica a fin de cuentas con la salud, la vida y la muerte.

Pagar a doctores para que promuevan sus medicamentos (o dicten favorables conferencias) no es ilegal pero es ciertamente cuestionable desde el punto de vista ético. A la hora de decidir qué medicamento recetar o qué procedimiento seguir los doctores pueden estar siendo influenciados por estas grandes compañías. Y si se toma en cuenta el hecho de que muchas de estas sustancias están diseñadas sólo para tratar síntomas pero no para curar (como sostienete el video al final de esta nota) para así mantener el negocio, este compromiso ético en el que los doctores son puestos es alarmante. (estas compañías son todas trasnacionale spor lo cual seguramente está pasando en tu país). Los pagos nos muestran que el Big Pharma es una mafia global cuyo máximo negocio no es curar a las personas sino mantenerlas enfermas para que sigan comprando medicinas como si fueran grandes cárteles de drogas (aunque pensándolo bien justamente es lo que son).

Las compañías que más gastaron fueron AstraZeneca, Cephalon, GlaxoSmithKline, Eli Lilly, Johnson & Johnson, Merck and Pfizer. Entre estas compañías vendieron el 36% de los más 300 mil millones de dólares en medicamentos prescriptos que la industria generó en Estados Unidos en el 2009. El Lilly, la que más pago a doctores, en algunos caso hizo pagos repetidos al mismo doctor modificando las iniciales del nombre de dicho doctor.